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Pequeños textos
Posted February 8th, 2011 - 5:31 pm by from Buenos Aires, Argentina (Permalink)
Si alguien llega a tener pequeños textos que quiere compartir, éste es el lugar!

Empiezo con algo pequeño y simple que escribí hace unos meses...


Ahora, convencido más que nunca de que en la vida, hay cosas que no se olvidan.

Como la vez que buscando tierra por el norte, se me acabó el continente...

"Y qué poco coherente" comentaba la gente... "que con unas pocas monedas y esa pinta de indigente, haya dado la vuelta al continente."

Dejenme decirles que no fue mi pinta ni mi bolsillo los que me permitieron llegar,
sino mi corazón, que se agita sólo de pensar en viajar.

Y si sienten que no todo se encuentra en la ciudad, sólo un consejo tengo para dar...

Agarren la mochila y escuchen al viento. Él les dirá cuál tiene que ser su próximo lugar.





Posted October 7th, 2011 - 3:57 pm by from Buenos Aires, Argentina (Permalink)
Excelente me encanto..!!!!! muy cierto

Posted October 8th, 2011 - 5:41 am by from Montevideo, Uruguay (Permalink)
Sin mucho corregir y recién escrito....
Saludos


Palabras para una niña

Niña tú no sabes
que un día tu rostro asomó
tras tu cabello
con una mueca en la sonrisa

Y que me vi perdido
cuando
con tu mirada,
Tus manos finas y dedos esbeltos
Recorrieron los míos,
como acariciando un arpa
que sonaba dulce en una melodía de Bach
la última noche de septiembre

Estando tan cerca y tan lejos
Parece que te llamo con todos mis sentidos
Como esperando que el tiempo
Me confirme tu participación en
esta magia infinita

En tan poco tiempo te dejaré de ver
Que no me contento sólo con tu recuerdo
Y no dejo de estar triste ni desafectado de tu imagen
Que me sepulta en cada minuto
que te nombro
sin palabras
que me ahoga en cada susurro
que la brisa se lleva
M.Marleit (CC)

Posted May 17th, 2012 - 12:30 pm from Oslo, Norway
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Posted May 17th, 2012 - 12:35 pm from Oslo, Norway
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Posted May 20th, 2012 - 4:52 pm by from Buenos Aires, Argentina (Permalink)
Muy bello y cierto... Sigo intentando salir de la jaula cada dia

Posted May 23rd, 2012 - 1:25 pm from Oslo, Norway
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Posted May 26th, 2012 - 1:04 am from Vienna, Austria
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Posted June 8th, 2012 - 8:39 pm from Oslo, Norway
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Posted August 24th, 2012 - 11:04 pm from Buenos Aires, Argentina
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Posted September 9th, 2012 - 3:29 am by from Montevideo, Uruguay (Permalink)
Budapest ó una experiencia Sacro




Yo no sabía bien por donde caminábamos. Naturalmente no conocía nada de esa ciudad en mi segundo día allí. Ni siquiera reconocía una sola palabra en húngaro. Veníamos saliendo de un café que era a su vez una suerte de museo de juguetes de la edad de oro de la Unión Soviética, Hungría no había quedado fuera de las dadivás estatales hacia los niños y niñas nacidos dentro de los países de Europa del Este bajo el régimen. Esos juguetes atesoraban miles de recuerdos de jóvenes y adultos de la actualidad. Incluso, en Eslovaquia. Nos dirigíamos a la Basílica

de Saint Stephan, una iglesia de estilo neoclásico construida durante la segunda mitad del Siglo

19, la catedral de Budapest. Unas cuantas calles para aquí, otras por allá, mientras los edificios nos cerraban el paso en calles llenas de adoqui

nes. Bloques de apartamentos donde los obreros vivían en igualdad de vivienda bajo la unión soviética, muchas de las paredes eran como de fábricas, de grandes fábricas, pero en esta no había grandes maquinarias, sino apartamentos, con un deterioro medio por dentro, que increcía según te ibas alejando del centro de la ciudad. Llegamos a la catedral que en sus puntos medianos y altos miraba hacia el Danubio.


No recuerdo la fachada, si siquiera que había alrededor. Sólo por sincerarme no recuerdo nada muy claro de Budapest. Fue como pasar, pisar sus calles, pero en mi mente Budapest, su urbanidad, su historia, mi historia me sobrepasaba.

(...)Pregunté –¿estás rezando? Y sonreí. Dijo que no tímidamente, mirándome sorprendida y pensativa. (...)



(...) Le expliqué claramente en mi inglés aturdido y saturado por los días, que para nada me sonreí de su posible oración, ya sentados en esa última hilera frente al muro que nos cortaba a la mitad la visión del altar, yo aturdido ahora, por los silencios de los últimos días, y por mis palabras que buscaban eco por doquier y me volvían inseguro por no saber que decir. Le comenté que esa mística, que el reconocimiento de esa mística, poco valorada, para mí era importante, y de verdad lo era. Para mí era más importante que viniera de ella. Valoraba mucho esa sensibilidad, qué religiosa o no, para mí era poética. Le propuse entonces hacerlo juntos. ¿Sí, rezar juntos, por qué no? Le dije. No estaba claro de que manera procederíamos. Pero di unas vueltas sobre mis palabras en mal inglés y propuse algo, que no recuerdo con claridad.


No sabía en que momento empezamos, pero de veras que recé, mirando hacia el frente. Yo cerraba los ojos y los abría, el silencio y la incertidumbre se apoderaba de mí. ¿Estaría rezando? me preguntaba. Y yo ¿por qué rezaba? Mientras me preguntaba cosas, y rezaba y pedía la gracia de Dios o de quien sea, mientras pedía por esa mujer que estaba en una silla a mí lado, una persona desconocida y que conocía tan bien al mismo tiempo. Fue entonces allí que sentí su mano, mientras todos esos segundos de preguntas pasaban como una eternidad. Ella tomó mi mano, y la acarició con su pulgar, devolví la gentileza. Su mano, blanca en mi mano morena, sus pecas disminuidas por las sombras de la iglesia, rojizas aún y frías (...)

(...)Pero su mano fría y blanca en la mía, en un movimiento inesperado, simplemente me congelaron en palabras y reacción. Sólo después de ese gesto, en el que me decía que en su sensibilidad entendía la mía. Sólo después de eso entendí que esa fue una experiencia sacro. Donde lo divino se hacía totalmente humano. Budapest pasó por encima, ni su Danubio gris, ni sus castillos, ni el parlamento o arquitectura me había fascinado. Budapest, mís días allí, fue esa iglesia, los silencios oscuros, su mano en la mía (...)